CREO EN EL AMOR
Si, todavía creo en el amor,
creo que existe, vive en mi interior,
está ahí, limpio, puro, buscándote.
Es tan libre…
vuela tan alto,
nada tan profundo,
que no es de este mundo
y vive ajeno a otras verdades.
Mi amor atemporal,
claro, como una luz,
vive en mí, se asoma por mis ojos,
y pinta mil brillos en mi mirada,
juega tímido a mirarte de cerca,
se cree valiente cuando sonríes.
Mi amor juega por las calles de mi cuerpo,
se esconde y aparece,
todavía le da miedo la oscuridad,
no siente el mal aunque lo palpe,
y no ha aprendido a odiar.
Sólo se sabe verdadero
si se entrega desmedido
y disfruta la locura
de sentir otro cuerpo.
Mi amor es ágil, soñador, incoherente,
navega desnudo a toda vela
cuando siente un gesto cariñoso,
y crece si estás lejos,
para sentirte cerca.
Único mortal entre inmortales, así es mi amor…
se estremece entre mis manos cuando te acaricia,
y se siente morir a cada instante, si aciertas
a alcanzarle con una mirada más allá de la piel.
Deborah Cortés
Archivado bajo: Garabatos