por las profundidades…

Hay una calle con su cielo de noche, con su suelo de piedras, la alumbra el brillo de tu mirada. Hay un sueño que se persigue con el mismo cuidado que se mantiene una llama eterna. Hay momentos para sorprenderse, para creer en el amor, para seguir esperando lentamente. Hay una creencia, de que todo lo que uno ama puede ser posible, de que las cosas impregnadas de amor y de pasión, suenan más allá del horizonte, y es que el amor que no es satisfecho crece como la hiedra, escalando hasta rozar el cielo, cualquier muro de piedra, y no importa la inclinación, ni lo llano que sea, si el sentimiento es profundo, si se siente más que se siente el latir de la sangre por las venas.

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